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Las preguntas que un trust despierta siempre.

Están contestadas de frente, incluidas las incómodas. Cada una se lee sola.

Los tres tipos, y qué da cada uno →

Si el trust es irrevocable, ¿pierdo el control?

El control es indirecto y se ejerce por letters of wishes: cartas en las que el grantor expresa su voluntad al trustee, que las puede cumplir o no. Que el patrimonio salga de su poder de ejercicio es exactamente lo que lo protege.

¿Por qué el trust es de Florida?

Porque el trustee tiene que residir en el estado donde el trust se crea, y el trustee reside en Florida. Y la ley de Florida se modernizó entre 2019 y 2020: incorporó los instrumentos de las jurisdicciones más avanzadas.

¿Puedo ser yo beneficiario de mi propio trust?

En un trust irrevocable, que el grantor sea beneficiario pone en riesgo la irrevocabilidad — y con ella la protección patrimonial, que es lo que fue a buscar. La estructura de beneficiarios tiene que sostener el trust, no romperlo.

¿Y si un día la relación se rompe? ¿Cómo se sale?

Depende del tipo. En un trust revocable el control es del dueño: puede cambiar de trustee, y el trust sigue existiendo. En un irrevocable, el patrimonio va a los beneficiarios — que volviera al grantor rompería la protección.

¿Qué pasa con el patrimonio si a esa persona le pasa algo?

El trust se disuelve. No es una estructura perpetua: está atada a una relación viva, y eso se escribe en el documento al principio.

¿Por qué no hay un segundo trustee?

No hay co-trustee. El mandato es personal y no se comparte.

Antes de que exista un trust, los dos se conocen.

Cómo se empieza →